Descubre la mejor época del año, basado en clima, temperatura y precipitación histórica.
La mejor época para visitar Dublín es Junio, Julio, Agosto, cuando el clima, los precios de vuelos y el turismo se alinean. — clima clima estable
🌨Frío
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| Puntuacion | 12 | 15 | 20 | 34 | 54 | 70 | 80 | 76 | 64 | 41 | 20 | 9 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clima | Frío | Frío | Frío | Frío | Agradable | Agradable | Agradable | Agradable | Agradable | Frío | Frío | Frío |
| Temperatura | 4–8°C | 4–9°C | 4–10°C | 6–11°C | 9–15°C | 11–17°C | 13–19°C | 13–19°C | 11–17°C | 9–14°C | 6–11°C | 5–9°C |
| Sensación | -1–4°C | -1–5°C | 0–6°C | 2–8°C | 6–13°C | 9–16°C | 11–18°C | 11–17°C | 9–15°C | 6–12°C | 3–8°C | 1–6°C |
| Precipitación | 63mm 10 días | 66mm 12 días | 80mm 14 días | 63mm 13 días | 65mm 12 días | 72mm 13 días | 79mm 15 días | 82mm 13 días | 83mm 12 días | 88mm 12 días | 87mm 11 días | 95mm 13 días |
| Sol | 3.6h ☀︎ 44% | 4.6h ☀︎ 47% | 6.2h ☀︎ 52% | 8.4h ☀︎ 60% | 9.9h ☀︎ 62% | 10.2h ☀︎ 60% | 8.3h ☀︎ 51% | 8.7h ☀︎ 59% | 7.3h ☀︎ 58% | 5.3h ☀︎ 50% | 3.9h ☀︎ 45% | 2.7h ☀︎ 36% |
| Viento | SO · 27 km/h | SO · 29 km/h | SO · 27 km/h | SE · 23 km/h | SO · 21 km/h | SO · 21 km/h | SO · 21 km/h | SO · 22 km/h | SO · 23 km/h | SO · 25 km/h | SO · 26 km/h | SO · 28 km/h |
| Humedad (%) | 83% | 80% | 79% | 79% | 77% | 76% | 77% | 79% | 80% | 81% | 83% | 84% |
| Duración del día | 8.2h | 9.8h | 11.9h | 14.0h | 15.9h | 16.9h | 16.4h | 14.7h | 12.7h | 10.6h | 8.6h | 7.6h |
| Aglomeración Turística | Temporada baja | Temporada baja | Temporada baja | Temporada media | Temporada alta | Temporada alta | Temporada media | Temporada alta | Temporada media | Temporada media | Temporada media | Temporada alta |
El evento anual mas importante de Dublin llena la ciudad de desfiles, musica y multitudes vestidas de verde alrededor de…
Celebrado cada 16 de junio, este homenaje literario al Ulises de James Joyce reune a fans vestidos con trajes eduardiano…
Este festival de artes de septiembre presenta teatro experimental, comedia, danza y performance en distintos espacios de…
Dublin recibe el ano nuevo con un festival de varios dias que incluye conciertos, espectaculos de luces y fuegos artific…
Dublín alcanza su mayor afluencia de público en diciembre, cuando el tiempo es más sombrío y oscuro, pero la ciudad solo despliega su verdadero encanto en pleno verano, cuando la persistente luz atlántica atrae la vida a las calles y a la costa.
Dublín es una ciudad definida por el agua y resguardada por el granito. A orillas del río Liffey, allí donde este se abre hacia el amplio arco de Dublin Bay, con las siluetas cubiertas de brezo de los Dublin Mountains y los Wicklow Mountains enmarcando su horizonte meridional, la capital irlandesa ha evolucionado desde un punto de cruce gaélico y puerto comercial vikingo hasta convertirse en una metrópolis literaria y tentacular. Es un lugar de compacta arquitectura de ladrillo georgiano, brisas marinas saladas y una hospitalidad legendaria. Sin embargo, los visitantes suelen equivocarse de fecha. Guiados por la mitología vacacional, los viajeros inundan la ciudad en pleno invierno para abarrotar cálidas tabernas, desafiando la crudeza de la humedad atlántica y la escasez de luz diurna, cuando el verdadero apogeo de Dublín llega con el calor glorioso y expansivo de julio y junio.
Diciembre presenta la contradicción más aguda de Dublín. La ciudad está más concurrida que en cualquier otro momento del año, con las calles a rebosar de actividad, pero los cielos ofrecen menos de tres horas de pálida luz solar al día y un techo casi constante de nubosidad baja, gris y húmeda. Compradores y turistas abarrotan Grafton Street codo con codo bajo guirnaldas de luces, mientras que los adoquines de Temple Bar rebosan de juerguistas que buscan escapar del frío húmedo. A lo largo del río Liffey, el festival de Año Nuevo New Year's Festival Dublin convoca a grandes multitudes para conciertos de cuenta atrás y espectáculos de luces sobre el agua, pero disfrutarlo exige abrigarse contra los mordaces vientos fluviales y la llovizna persistente.
Una vez pasadas las celebraciones navideñas, enero y febrero se instalan en una penumbra prolongada y silenciosa. La energía festiva se evapora y deja paso a un aire frío y crudo que cala los abrigos ligeros. La ciudad se siente silenciosa e introvertida. La vida se contrae casi por completo al interior, junto a las chimeneas, en librerías y en museos calefactados en torno a Trinity College. La lluvia rara vez cae en forma de aguaceros torrenciales; en su lugar, flota en el aire como una neblina fina e implacable que mantiene los pavimentos resbaladizos y los cielos plomizos. Si llegas en estos meses, encontrarás un Dublín melancólico y taciturno, que se disfruta mejor tras los cristales empañados de un pub con una taza caliente entre las manos, pero severamente limitado si tu objetivo es caminar sin rumbo.
Marzo llega con una sacudida enérgica cuando el St. Patrick's Festival toma la ciudad alrededor del día diecisiete. Dublín explota en desfiles callejeros teñidos de verde, teatro de calle y bandas de música, atrayendo a enormes multitudes internacionales al centro de la ciudad. Es el espectáculo definitivo del orgullo nacional irlandés, pero el tiempo rara vez acompaña. El mes de marzo en Dublín sigue siendo fresco, impredecible y propenso a chaparrones fríos repentinos, lo que exige ropa impermeable y capas de lana gruesa mientras se permanece de pie a lo largo de las rutas de los desfiles.
Abril y mayo representan el verdadero punto de inflexión estacional. Las horas de luz se alargan de forma espectacular, casi triplicándose en comparación con el pleno invierno. La ciudad se deshace de su torpor invernal mientras los céspedes de St Stephen's Green y las avenidas arboladas de Phoenix Park estallan en un follaje nuevo. Mayo es especialmente delicioso: las multitudes siguen siendo sorprendentemente manejables, pero el aire se templa hasta alcanzar una suavidad agradable que convierte el paseo entre las casas solariegas georgianas de Merrion Square en un verdadero placer. Las sillas de las terrazas salen a los pavimentos, los músicos callejeros reclaman sus esquinas y la omnipresente humedad invernal comienza a desvanecerse en el recuerdo.
Julio es el mejor mes para estar en Dublín, con junio y agosto pisándole los talones de muy cerca. Este es el período en el que el clima marítimo atlántico muestra su cara más benévola, ofreciendo temperaturas templadas por la tarde que rondan los 19 grados y cielos que permanecen en penumbra mucho después de las diez de la noche. Aunque las zonas turísticas más populares reciben una afluencia constante de viajeros en julio y agosto, la presión se alivia porque toda la ciudad se abre y se desplaza al aire libre.
En junio, los peregrinos literarios celebran Bloomsday el día dieciséis, vistiendo indumentaria eduardiana para recorrer los pasos de Leopold Bloom por las avenidas históricas, librerías y puntos de encuentro de la ciudad. En las soleadas tardes de julio y agosto, los muelles del Grand Canal se convierten en improvisadas terrazas al aire libre donde los locales se sientan con las piernas colgando sobre el agua. La línea de tren suburbano transporta a los habitantes de la ciudad hasta el pueblo pesquero de Howth, donde se pueden recorrer senderos de acantilados costeros muy por encima de Dublin Bay, con la brisa salada del mar de Irlanda mitigando el calor de la tarde. Sigue lloviendo —después de todo, esto es Irlanda—, pero en forma de chubascos breves y suaves en lugar de las brisas heladas del invierno, secándose rápidamente sobre la piedra calentada por el sol.
Septiembre es un interludio cultural infravalorado antes de que el otoño se adueñe de todo. A principios de mes, el Dublin Fringe Festival infunde un espíritu creativo y eléctrico en la ciudad, apoderándose de espacios independientes, callejones y escenarios efímeros con propuestas vanguardistas de teatro, comedia y arte de acción. Los días se mantienen agradablemente templados, las grandes hordas turísticas del verano comienzan a dispersarse y la luz baja de la tarde proyecta un brillo ámbar sobre las fachadas de ladrillo de los barrios georgianos.
En octubre, el tiempo empieza a volverse húmedo. Las hojas doradas alfombran los céspedes de Phoenix Park, pero las borrascas atlánticas penetran desde el mar de Irlanda con creciente regularidad, trayendo vientos racheados y lluvias más intensas y prolongadas. Noviembre acelera esta caída hacia el invierno: los días se acortan drásticamente, las temperaturas bajan de los dos dígitos y el frío húmedo regresa con fuerza. Paradójicamente, las calles vuelven a llenarse intensamente a finales de noviembre cuando los visitantes regionales llegan en masa para las compras navideñas y las festividades estacionales, creando aceras abarrotadas en unas condiciones que invitan a quedarse dentro.
Principales lugares y atracciones para organizar tus días una vez que sabes cuándo ir.
El Dublín Arena, llamado oficialmente estadio Aviva por motivos de patrocinio, e informalmente conocido como New Lansdowne Road Stadium, es un recinto multiusos ubicado en Dublín, República de Irlanda, inaugurado el 14 de mayo de 2010. Se construyó tras la demolición del antiguo Lansdowne Road, que estuvo operativo desde 1872 hasta su derribo en 2007, y tiene una capacidad para 51 700 espectadores sentados.
El Castillo de Dublín en Dublín, República de Irlanda, fue la sede del Gobierno británico en Irlanda hasta 1922. Gran parte del edificio data del siglo XVIII, aunque desde los días del rey Juan, el primer Señor de Irlanda, hubo un castillo en pie en el lugar. Durante el Señorío de Irlanda (1171-1541), sirvió como sede del gobierno británico en Irlanda, así como durante el Reino de Irlanda (1541-1800) y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda (1800-1922).
Croke Park es un estadio multiusos de Dublín y sede de la Asociación Atlética Gaélica, la organización deportiva más grande de Irlanda. El estadio se encuentra en el centro de Dublín y tiene capacidad para más de 82.300 espectadores, lo que convierte al recinto en el estadio más grande de Irlanda y el undécimo de Europa. El estadio sirve para la práctica de deportes como el fútbol gaélico y el hurling.
La Catedral de San Patricio en Dublín, antiguamente conocida como la Catedral Nacional y colegiata de San Patricio, es la mayor de las dos catedrales de la Iglesia de Irlanda.
La Biblioteca Nacional de Irlanda es una biblioteca nacional ubicada en Dublín, Irlanda, en una construcción diseñada por Thomas Newenham Deane. El Ministro de Artes, Deporte y Turismo es el miembro del Gobierno Irlandés responsable de la biblioteca.
El Spire de Dublín, oficialmente denominado Monumento de la Luz, es una escultura de acero inoxidable situada en la calle O'Connell, una de las más céntricas de la capital irlandesa. Con sus 120 metros de altura, es una de las esculturas más altas del mundo.[cita requerida]
Leinster House fue originariamente la residencia de los duques de Leinster y es actualmente la sede del Oireachtas o Parlamento de Irlanda, desde 1922. Actualmente es un complejo de edificios, cuyo centro es el antiguo palacio ducal que alberga el Parlamento y sus dependencias, siendo la parte más reconocible y popular.
La Galería Nacional de Irlanda alberga la colección nacional irlandesa de arte irlandés y europeo. Está ubicada en el centro de Dublín, con una entrada en Merrion Square, junto a Leinster House, y otra en Clare Street. Fue fundada en 1854 y abrió sus puertas diez años después. Tiene una colección extensa y representativa de pinturas irlandesas, y también es notable por sus pinturas españolas, del renacimiento y barroco italiano, holandesas y del impresionismo y vanguardias de principios del siglo XX. El actual director de la galería es Sean Rainbird. La entrada es gratuita.
La catedral de la Santísima Trinidad es la más antigua de las dos catedrales medievales de la ciudad, siendo la otra la Catedral de San Patricio. Ha sido la sede del arzobispo de Dublín desde los tiempos medievales y está consagrada a la Trinidad.
El parque Fénix está situado en Dublín, capital de la República de Irlanda, a tres kilómetros al noroeste del centro de la ciudad. Mide 712 hectáreas y consta de un perímetro vallado de 16 kilómetros de extensas zonas verdes, boscosas y avenidas de árboles en hilera con paseos y monumentos. Se trata de uno de los parques urbanos más grandes de Europa, muy por debajo de la madrileña Casa de Campo ,pero con un tamaño no muy inferior al de otros parques de ámbito suburbano, como el parque Richmond, en Richmond upon Thames (Londres), que tiene 955 ha.
St Stephen's Green, es un parque público situado en el centro de la ciudad de Dublín justo en uno de los extremos de Grafton Street, una de las calles comerciales más importantes de la capital irlandesa.
El Museo Nacional de Irlanda es el principal museo en Irlanda. Tiene dos centros en Dublín y Mayo, y pone el énfasis en el arte, la cultura y la historia natural irlandesa.
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