Descubre la mejor época del año, basado en clima, temperatura y precipitación histórica.
El mejor clima en Bogotá es de Enero, Agosto, Septiembre, pero considerando precios de vuelos y turismo, los mejores meses para visitar son Abril, Mayo, Septiembre. — clima muy predecible
🌥Agradable
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| Puntuacion | 84 | 81 | 74 | 71 | 73 | 72 | 73 | 84 | 90 | 81 | 72 | 84 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clima | Agradable | Agradable | Fresco y lluvioso | Fresco y lluvioso | Agradable | Agradable | Agradable | Agradable | Agradable | Agradable | Fresco y lluvioso | Agradable |
| Temperatura | 9–19°C | 10–20°C | 10–19°C | 10–19°C | 10–18°C | 10–18°C | 9–18°C | 9–19°C | 9–20°C | 9–19°C | 9–19°C | 9–19°C |
| Sensación | 8–19°C | 9–19°C | 9–19°C | 9–18°C | 9–18°C | 8–17°C | 8–16°C | 8–17°C | 8–18°C | 8–19°C | 9–19°C | 8–19°C |
| Precipitación | 57mm 15 días | 78mm 17 días | 122mm 23 días | 119mm 20 días | 86mm 18 días | 59mm 13 días | 47mm 11 días | 24mm 9 días | 29mm 8 días | 76mm 18 días | 132mm 22 días | 60mm 17 días |
| Sol | 9.1h ☀︎ 76% | 7.9h ☀︎ 66% | 6.7h ☀︎ 55% | 5.9h ☀︎ 48% | 6.0h ☀︎ 49% | 6.8h ☀︎ 55% | 7.6h ☀︎ 61% | 8.7h ☀︎ 71% | 8.6h ☀︎ 71% | 6.9h ☀︎ 58% | 6.5h ☀︎ 54% | 8.2h ☀︎ 69% |
| Viento | SE · 13 km/h | SE · 13 km/h | SE · 12 km/h | SE · 14 km/h | SE · 15 km/h | SE · 16 km/h | SE · 17 km/h | SE · 18 km/h | SE · 17 km/h | SE · 14 km/h | SE · 11 km/h | SE · 13 km/h |
| Humedad (%) | 78% | 79% | 82% | 82% | 81% | 79% | 78% | 73% | 72% | 78% | 83% | 79% |
| Días perfectos | 18% | 19% | 13% | 7% | 4% | 3% | 6% | 21% | 36% | 14% | 4% | 14% |
| Racha seca | 7d | 5d | 4d | 4d | 6d | 7d | 7d | 10d | 11d | 6d | 3d | 7d |
| Racha de sol | 28d | 24d | 18d | 15d | 16d | 19d | 19d | 24d | 25d | 20d | 20d | 27d |
| Temperatura | +1.0° | +0.4° | +0.3° | +0.6° | +0.7° | +0.3° | -0.5° | -0.3° | -0.6° | +0.8° | +0.5° | +1.2° |
| Precipitación | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable | Estable |
| Días cálidos ideales | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% | 0% |
| Confort al aire libre | 36% | 33% | 22% | 21% | 18% | 13% | 14% | 32% | 50% | 27% | 19% | 33% |
| Semana seca | 11% | 4% | 1% | 2% | 5% | 7% | 8% | 17% | 24% | 5% | 0% | 11% |
| Lluvia fuerte | — | 1% | 1% | 3% | 2% | — | — | — | — | 1% | 1% | 1% |
| Duración del día | 11.9h | 12.0h | 12.1h | 12.2h | 12.3h | 12.4h | 12.4h | 12.3h | 12.1h | 12.0h | 11.9h | 11.9h |
| Aglomeración Turística | Temporada media | Temporada media | Temporada alta | Temporada baja | Temporada baja | Temporada media | Temporada alta | Temporada alta | Temporada media | Temporada media | Temporada alta | Temporada alta |
Cada domingo y día festivo, Bogotá se transforma al cerrar sus principales vías al tráfico vehicular, permitiendo que ci…
Expoartesanías es una de las ferias artesanales más importantes de América América Latina, que exhibe la rica herencia c…
La Feria Internacional del Libro de Bogotá es uno de los eventos literarios más importantes de América Latina, atrayendo…
El Festival de Verano de Bogotá es un evento masivo multideportivo y cultural que se apodera de la ciudad, especialmente…
Rock al Parque es el festival de rock gratuito más grande de América Latina, atrayendo a multitudes masivas al Parque Si…
Los Alumbrados Navideños de Bogotá transforman la ciudad en un mágico país de las maravillas con elaboradas exhibiciones…
Jazz al Parque es un querido festival de jazz gratuito al aire libre que reúne a artistas de jazz locales e internaciona…
La Marcha del Orgullo LGBTI de Bogotá es una celebración vibrante e inclusiva de la comunidad LGBTIQ+, con carrozas colo…
Salsa al Parque es un vibrante festival gratuito que celebra la música y el baile de salsa, reuniendo a bailarines entus…
Una tabla climática estándar te señala directo hacia septiembre, pero el ritmo más auténtico y gratificante de Bogotá se despliega en mayo, cuando un breve chaparrón vespertino te regala un respiro en una capital andina poco concorrida que funciona a base de pura cafeína cultural.
Enclavada en un alto altiplano andino a más de 2.600 metros de altura, Bogotá no se rige por las reglas tropicales. El sol ecuatorial golpea el aire fino de la montaña, gestando un otoño serrano eterno y fresco que mantiene abrigos de lana, chaquetas de cuero y tazas de café humeantes en perpetua tendencia. La mayoría de las guías de viaje estudian los gráficos de precipitaciones y te dicen que esperes los cielos secos y luminosos de finales del verano. Se equivocan. Si sigues únicamente el registro meteorológico, te pierdes cómo respira realmente la capital: su mejor energía ocurre cuando las aglomeraciones disminuyen, las salas culturales abren de par en par sus puertas y la ciudad se instala en su ritmo pausado y cerebral.
La lógica de viaje estándar descarta abril y mayo como la bajada lluviosa, pero es precisamente cuando la ciudad se siente más fiel a sí misma. La lluvia aquí rara vez es un diluvio tropical furioso; es una neblina andina, un aguacero vespertino temperamentoso que baja de los picos orientales, lava los adoquines de La Candelaria y se despeja antes de cenar. A cambio de meter en la maleta una buena chaqueta impermeable, heredas una ciudad deliciosamente libre de autobuses turísticos y colas frenéticas.
Mayo es la ventana de los sibaritas. Mientras que los gráficos al aire libre penalizan los chubascos pasajeros, la ciudad contraataca con una vida cívica y de interiores formidable. La masiva Feria Internacional del Libro de Bogotá acapara la conversación cultural a finales de abril y principios de mayo, atrayendo a pensadores y lectores de todo el continente hacia un debate animado y bullicioso. A medida que la feria llega a su fin, Salsa al Parque arrastra a bailarines de todas las generaciones al aire libre, convirtiendo los pabellones de los parques en pistas de baile vibrantes donde las frescas brisas de la montaña refrescan a los bailarines empapados de sudor.
Es entonces cuando la vida de barrio brilla sin pretensiones. Puedes pasear por las librerías de Chapinero, deleitarte con un chocolate caliente y quesos regionales en callejones históricos, o subir las escaleras de Monserrate sin codazos en el sendero de piedra. Cambia el brillo de postal de septiembre por una soltura auténtica y sin prisas que te hace sentir como un residente temporal en lugar de un espectador intruso.
A finales de junio, el viento cambia. Julio y agosto traen las brisas más frescas del año, soplando con fuerza sobre las cumbres y manteniendo las temperaturas diurnas frescas y revitalizantes. Las nubes retroceden, revelando cielos azules sorprendentemente nítidos contra el fondo verde oscuro de las montañas orientales. Esta claridad tersa, sin embargo, no pasa desapercibida; las llegadas nacionales e internacionales se disparan con la llegada de las vacaciones escolares.
El Parque Simón Bolívar se convierte en el escenario central de la identidad al aire libre de Bogotá. En julio, cientos de miles se reúnen en extensas praderas para Rock al Parque, un ritual monumental donde el mordiente aire de la montaña es arrasado por amplificadores de guitarra de un extremo a otro y una energía de festival en estado puro. Para agosto, el Festival de Verano de Bogotá se apodera de los espacios verdes con la elevación de cometas, deportes al aire libre y conciertos gratuitos, celebrando los cielos más despejados del año calendario.
El ritual emblemático de la ciudad, la Ciclovía dominical, alcanza su punto álgido absoluto durante estas mañanas ventosas y bañadas de sol. Kilómetros de avenidas centrales se cierran por completo al tráfico motorizado, cediendo el asfalto a ciclistas, corredores y paseantes de perros, con vendedores ambulantes exprimiendo naranjas frescas en cada cruce. Eso sí, prepárate para las tardes frías: cuando el sol se oculta tras la sabana, la altitud muerde de inmediato, exigiendo un buen suéter de lana en cuanto pones un pie fuera.
Mira cualquier gráfico climático estadístico y septiembre parece ser el campeón indiscutible. Ofrece los días más secos, largas horas de sol brillante y condiciones aparentemente perfectas para caminar por las calles. Debido a esto, es el mes que cualquier guía avala a ciegas. Sin embargo, aunque septiembre es encantador —anclado por los ritmos vespertinos relajados de Jazz al Parque bajo la frondosidad del Parque Simón Bolívar—, carece de la electricidad cultural distintiva de principios de año.
Para octubre, los vientos alisios se calman y el cielo vuelve a tornarse melancólico. La luz adquiere un matiz más suave y plateado a medida que los chubascos vespertinos regresan a la sabana. Sigue siendo un interludio tranquilo y apacible para explorar el mercado de pulgas y la arquitectura colonial restaurada de Usaquén, pero la ciudad espera visiblemente el repunte de fin de año. Si llegas en septiembre esperando una revelación, encontrarás un clima fresco; si vienes en mayo, encontrarás el alma de Bogotá.
Noviembre presenta la mayor contradicción en la montaña. Según las cifras, es el periodo más lluvioso y gris de todo el año, pero el número de visitantes alcanza su punto máximo absoluto. Los viajeros abarrotan las callejuelas históricas, esquivando implacables y empapados chaparrones vespertinos y navegando por avenidas saturadas. Llegar en noviembre esperando paseos tranquilos por La Candelaria suele traducirse en pasar media tarde acurrucado bajo los toldos de los cafés, esperando a que pasen las intensas tormentas.
Todo cambia en diciembre, cuando la lluvia remite y toda la capital se vuelca en la celebración. La Plaza de Bolívar y el vasto sistema de parques de la ciudad se encienden con el Alumbrado Navideño, un espectáculo visual total que atrae a las familias al aire frío de la noche para dar paseos lentos y festivos. Simultáneamente, Corferias acoge Expoartesanías, un amplio escaparate de tejido, alfarería y artesanía indígena colombiana que transforma las compras navideñas en una expedición cultural.
Para enero, un curioso silencio se apodera del lugar. La mitad de la población local parte hacia las tierras bajas de la costa, más cálidas, o hacia la zona cafetera, dejando los amplios bulevares de la capital extrañamente vacíos y bañados por un brillante y seco sol de montaña. Si prefieres largas caminatas urbanas por avenidas poco concurridas y aire fresco de tierras altas sin el ruido del tráfico, las tres primeras semanas de enero ofrecen un encanto inesperado y apacible.
A medida que la capital vuelve al trabajo en febrero, los cielos matutinos se mantienen despejados y el sol andino calienta el pavimento antes del mediodía. Es un periodo de contrastes marcados: las mañanas luminosas dan paso a tardes frescas y nubladas, y la cantidad de gente aumenta a medida que la ciudad retoma su ritmo administrativo y académico.
Marzo marca la transición hacia la primera ventana verdaderamente lluviosa. Los chubascos llegan en ráfagas breves y teatrales en lugar de aguaceros de todo el día, dejando la sabana verde, húmeda y con aroma a eucalipto. Si pasas los días yendo y viniendo entre galerías de arte, miradores de montaña y animados cafés de barrio, los cielos cambiantes proporcionan un telón de fondo dramático y melancólico sin llegar nunca a interrumpir tus planes.
Principales lugares y atracciones para organizar tus días una vez que sabes cuándo ir.
El Museo del Oro del Banco de la República de Colombia es una institución pública la cual tiene como principal objetivo la adquisición, conservación y exposición de piezas de orfebrería y alfarería de culturas indígenas del periodo precolombino de la actual Colombia, cuenta con más de 34.000 piezas hechas en oro, 20 000 de objetos líticos, cerámicos, piedras y textiles pertenecientes a las culturas Quimbaya, Calima, Tayrona, Zenú, Muisca, Tolima, Tumaco entre otros.
El Estadio Nemesio Camacho El Campín, conocido simplemente como El Campín, es el estadio de fútbol más grande de Bogotá, ubicado en la localidad de Teusaquillo, centro-occidente de la capital de Colombia. Fue inaugurado el 10 de agosto de 1938 con una capacidad inicial de 10 000 espectadores, con motivo de los Juegos Bolivarianos que se celebraron en la ciudad, tras obtener la sede de esta primera versión en la sesión del Comité Olímpico Internacional realizada en Berlín en 1936, disputada con Caracas. Está ubicado a una altitud de 2553 metros sobre el nivel del mar.
La Catedral Basílica Metropolitana y Primada de la Inmaculada Concepción o más conocida como la Catedral Basílica Metropolitana de Bogotá y Primada de Colombia, oficialmente Sacro Santo Templo Catedral Basílica Metropolitana y Primada de la Inmaculada Concepción de María, es una iglesia catedralicia de culto católico consagrada a la Inmaculada Concepción; es un edificio de estilo neoclásico localizado frente a la plaza de Bolívar en el centro histórico la Candelaria de Bogotá, capital del país.
El Museo Nacional de Colombia, comúnmente abreviado como Museo Nacional o MNC, es el primer museo fundado en Colombia. Cuenta con su sede en la capital, Bogotá. Fue creado en 1823 y abrió sus puertas en 1824 y desde 1948 ocupa el antiguo edificio del Panóptico, construcción de estilo neoclásico diseñada por Thomas Reed y actualmente Monumento Nacional. El museo conserva más de 20.000 piezas desde la época prehispánica hasta el arte contemporáneo, y es considerado uno de los centros culturales más importantes del país.
El Museo Botero está situado en La Candelaria, el centro histórico y cultural de Bogotá (Colombia). Alberga una numerosa colección de obras donadas a Colombia por el artista Fernando Botero. De las obras, 87 corresponden a su colección personal de arte universal y el resto, cerca de 123 piezas, fueron realizadas por el mismo artista
La Mezquita Abou Bakr Al-Siddiq es una mezquita ubicada en Bogotá, Colombia.
El Museo de Arte Moderno de Bogotá, también conocido como MAMBO, es una de las principales instituciones culturales y artísticas de Colombia.
El Jardín Botánico de Bogotá, nombrado oficialmente Jardín Botánico José Celestino Mutis en honor al astrónomo y botánico José Celestino Mutis, es un centro de investigación, conservación y divulgación de la diversidad de las especies vegetales en Bogotá, capital de Colombia. Fundado en 1955 por el sacerdote Enrique Pérez Arbeláez.
La Casa de Moneda de Colombia fue una ceca, fundada por el ingeniero militar español Alonso Turrillo de Yebra en el siglo XVII. En la actualidad alberga la colección numismática y de arte del Banco de la República. Se encuentra en la calle 11 con carrera 5, en el barrio colonial de La Candelaria en el centro de Bogotá. En 1975 se la declaró monumento nacional.
El templo de Bogotá, Colombia, es uno de los templos construidos y operados por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el número 57 en operaciones por la iglesia, siendo el primero y único en operaciones en Colombia hasta la dedicación del templo de Barranquilla. Con una inversión estimada en 18 millones de dólares, el templo está ubicado en la ciudad de Bogotá, en la Carrera 46 con Av. Rodrigo Lara Bonilla cercanías a la Autopista Norte.
El Museo de los Niños fue un centro de formación en la apreciación, apropiación y valoración de la cultura científica, a través de experiencias significativas para el pensamiento creativo y crítico, dirigido a una comprensión integral del entorno cotidiano y de las dinámicas de la comunidad nacional y mundial. Se encontraba ubicado en la ciudad capital de Colombia, Bogotá. En el año de 2018 el Museo cerró y fue reemplazado por un parque espacio recreativo infantil.
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